Frank Sinatra, no era amigo de ataduras y muy poco de las imposiciones, sólo las justas, pero las discográficas con sus leoninos contratos le obligaban, era una relación mutua soportable que en sus principios dio buenos beneficios para ambos, pero con la llegada del Rock Roll el crooner empezó a ver el descalabro de una época. Tras haber pasado una muy larga temporada con la Columbia, RCA y en su última etapa de nueve años de contrato con la Capitol, había llegado por fin el final. Y con la libertad lo primero que hace Frank en 1960 es crear su propio sello discográfico, Reprise Records, y tres años más tarde se une al holding de Warner Bross con una interesante inyección económica, de esta manera Sinatra se reinventa, grabando en su propia compañía excepcionales álbumes como The Concert Sinatra (1963), por vez primera, como si de un milagro se tratase, desde los lejanos años 50 sus canciones encuentran eco entre la juventud de los 60, con temas como "Strangers in the Night", 'lt Was a Very Good Year'', "Love's Been Good to Me", "My Way", junto con otros. Es un nuevo y renovado Sinatra, absolutamente pletórico de energía que demuestra el porqué de ese título que los más exigentes críticos le atribuyen al mejor vocalista popular de la historia “La Voz”.
Ahora, al ser dueño y señor de su compañía puede decidir sus sesiones de grabación como quiera, con los temas que quiera, independientemente que sus orquestadores se llamen Nelson Riddle, Don Costa, Count Basie… cosechando grandes éxitos y también algún que otro fracaso. Empiezan aparecer al mercado una serie de álbumes de extrema calidad, álbumes como: Softly, as i leave you (1964), September of my years (1965) Sinatra At The Sands (1966) un álbum imprescindible, con una maravillosa grabación en directo en las Vegas con la orquesta de su querido amigo Count Basie, demostrando su alta calidad como showman y proximidad con su público, The World We Knew (1967) donde se encuentra uno de los temas más bellos como es The World We Knew (Over and Over), y como no, su colaboraciones con Antonio Carlos Jobim, con los que Frank supo explotar el filón de la Bossa Nova, con álbumes como Francis Albert Sinatra & Antonio Carlos Jobim (1967), Frank Sinatra - Company (1971) con Antonio Carlos Jobim, Don Costa y Eumir Deodato y un misterioso y discutido álbum “Sinatra Jobim, the Lost Tape” (1969) de ocho temas, siendo la segunda colaboración entre Sinatra y Jobim este fue retirado del mercado incluso de tiendas, y aquí hay dos versiones, por un lado está la versión que dice que la Warner Bross retiro de las tiendas todo lo que había para posteriormente destruirlo (38.000 copias) por considerar que el álbum no estaba al nivel de expectativas de ventas haciendo daño a un futuro lanzamiento con más recopilaciones guardadas en la latas, una estrategia del markting, y la versión de Frank Sinatra, como parte también de la discográfica al considerar que no le gustaba como habían quedado el disco mandándolos retirar, a saber. Quedaron poco originales, dicen que sólo ocho, actualmente están muy cotizados por coleccionistas que pagan elevadas sumas por él, en una subasta en 2006 se pagó $ 4.550 por una copia sobreviviente. Una curiosidad del álbum es el poco cuidado que se hizo de la imagen de la portada, no propio de un tipo tan elegante, en ella se ve a Frank, muy desproporcionado en tamaño sobre el conjunto, vestido con ropa deportiva, increíble, apoyado por la parte posterior de un autobús de Greyhound. Fueron un total de 34 álbumes entre 1960 y 74, aparte de los especiales de Navidad. Reprise Records tuvo que navegar con tiempos muy duros para los cantantes de los 50s, cantantes de la canción popular americana que se veían arrollados por la ola de pop, rock y de los nuevos tiempos de The Beatles, The Rolling y de otros que empujaban con las nuevas tendencias, había que reinventarse y Frank era un mago en eso, se promociono por TV, Radio y conciertos por doquier especialmente en Las Vegas, quien sabe la ayudado que recibió de la familia, esto lo digo por meter algo cizaña, da igual Frank Sinatra siempre será maravilloso, y te lo digo sin pasión alguna, de verdad.
